En una despejada pero fría mañana de verano, poco a poco alrededor de 40 integrantes de los Sindicatos de Pescadores de Ventanas y Maitencillo comenzaron a reunirse en la sede del Sindicato de Pescadores de Ventanas para un encuentro de intercambio marcado por la camaradería y la visión de futuro en torno a los Refugios Marinos.
Ambas agrupaciones representan las dos experiencias demostrativas que el Proyecto GEF Incentivos para la Conservación de la Biodiversidad– ejecutado por el Ministerio del Medio Ambiente e implementado por PNUD-, se encuentra trabajando en la zona central de Chile con Fundación Capital Azul como garante de conservación, y fueron convocadas al taller para intercambiar experiencias e identificar herramientas técnicas y conocimientos asociados a la metodología de identificación de servicios ecosistémicos (SSEE), así como conocer las necesidades reales para el fortalecimiento de las economías locales sustentables.
Todo esto buscando sentar las bases de lo que será el nuevo modelo de incentivos económicos establecidos mediante la Ley SBAP (Ley 21.600), que incluye la Retribución por Servicios Ecosistémicos, las Compensaciones de Biodiversidad y las Certificaciones como instrumentos para que la conservación también pueda ser un buen negocio para organizaciones locales que implementen prácticas productivas sostenibles y beneficiosas para el entorno.
Bajo este nuevo marco normativo, proteger el mar deja de ser solo un acto que depende exclusivamente de la voluntad e interés genuino de algunos pocos para convertirse en una oportunidad de desarrollo donde la pesca artesanal representa un aliado clave para la conservación y resiliencia de los ecosistemas costeros.
El encuentro contó con una parte técnica a cargo de María Ignacia Rivera, académica de la PUCV, a través de una charla titulada “El valor de los ecosistemas marino-costeros: una mirada desde los servicios ecosistémicos”.
Sumado a ello, la actividad se concibió como un espacio de diálogo horizontal. A través de cartografías participativas y juegos tradicionales que invitaron al intercambio sincero y libre, pescadores y pescadoras fueron identificando y comprendiendo cómo sus Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB), así como sus Refugios Marinos o Zonas Voluntarias de Protección, están entregando beneficios que van mucho más allá de la extracción de recursos naturales.
Si bien en la práctica esto no es algo nuevo para los Sindicatos de Ventanas y Maitencillo, la terminología asociada a los servicios ecosistémicos sí lo es, por lo que la necesidad de aterrizar estos conceptos fue clave al pensar en la metodología del taller. Y así fue como poco a poco se fueron sumergiendo en servicios de provisión (a través de un ecosistema sano que asegura disponibilidad de alimentos), de regulación (como protección contra marejadas), y culturales (asociados a la belleza escénica, espacios para la recreación y el turismo, educación ambiental, sentido de pertenencia y arraigo territorial), elementos clave para la resiliencia de las comunidades costeras.
“Tuvimos un taller de intercambio de experiencias entre los sindicatos de Maitencillo y Ventanas para aprender y conocer en qué situación, en qué estado se encuentran en términos del conocimiento en torno al enfoque de los servicios ecosistémicos. Esto es súper importante porque se enmarca en el proyecto GEF Incentivos para la Conservación de la Biodiversidad, que apoya la creación de instrumentos que van a estar basados en este marco conceptual y que eventualmente podrían entregar beneficios concretos a las organizaciones que cuenten con Refugios Marinos”, explicó Rodrigo Sánchez Grez, director ejecutivo de Fundación Capital Azul.
A lo largo de la jornada los integrantes de ambos sindicatos también trabajaron en identificar qué herramientas les faltan – desde capacitaciones hasta infraestructura- para que los Refugios Marinos puedan también convertirse en motores de desarrollo local sostenible.
Este espacio de encuentro entre los sindicatos de pescadores artesanales de Maitencillo y Ventanas es fundamental. Como Proyecto GEF Incentivos pensamos este taller no sólo como un intercambio de experiencias, sino que también como un momento para pensar en conjunto a integrantes de ambos sindicatos, posibles alternativas de iniciativas de retribución por servicios ecosistémicos, que puedan ser proyectados al modelo que en forma participativa buscamos diseñar. Un modelo que, por una parte, recoja todo el conocimiento acumulado en su trabajo con Refugios Marinos en sus AMERB; y por otra, los disímiles desafíos que ambos enfrentan en el quehacer de la pesca artesanal con una mirada de conservación de los recursos marinos.
José Valencia, coordinador marino Proyecto GEF Incentivos.
Por su parte, Eugenio Silva Pinto, presidente del Sindicato de Pescadores de Ventanas, comentó que “esperemos que los resultados del trabajo que hicimos, esta lluvia de ideas, puedan transformarse en un avance en los Refugios Marinos que tanta importancia tienen para nosotros, porque es un aporte importante, ni siquiera pensando en el largo plazo, sino que también en el corto plazo. Me atrevo a decirlo por la experiencia que tenemos y por lo que ya hemos logrado, convencernos de los resultados que tiene el cuidado de los Refugios Marinos, porque apunta precisamente a la conservación de cada una de las especies”.
El evento cerró con un compromiso claro: seguir tejiendo esta red de colaboración. La información levantada será la brújula para el desarrollo de un plan de fortalecimiento de capacidades, asegurando que cada paso que demos hacia la conservación marina comunitaria esté enraizado en el saber y las necesidades de quienes viven del mar.